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«Mi amor por el español empezó en el instituto después de haber estudiado francés durante muchos años.  Tenía un profe excelente que innovaba siempre y nunca repetía ni una clase.  De hecho, ahora ya no es profe y dirije una web muy famosa para aprender varios idiomas on-line a través de podcasts llamada Radio Lingua.  Además de empezar a sacar buenas notas en español sabía que, hiciera lo que hiciera en la universidad, me gustaría estudiar algo relacionado con el español.  Así que pensé que lo mejor sería hacer Derecho con Español, un grado doble que existe en Escocia.

Después de un año estudianto español en Granada como estudiante de intercambio Erasmus y realmente esforzándome para entender el acento andaluz, mi fluidez en español había mejorado exponelcialmente y además me había enamorado del estilo de vida español.  Después de un año de vuelta en Glasgow con la nariz metida entre los libros de derecho me di cuenta de que me moría de ganas de volver a España.  Con mi carrera acabada, decidí marcharme a La Laguna, en el norte de Tenerife, para enseñar inglés en un instituto de secundaria a través del programa del British Council de Asistentes de Conversación.  Esta era en la realidad mi primera vez enseñando inglés y de repente en mi primer día me ví en frente de una clase de 30 alumnos mirandome fíjamente a la cara.  Poco a poco se fue haciendo más fácil, sobre todo gracias a la ayuda de los grandes profesionales del Departamento de Inglés de Viera y Clavijo, y así mis dotes para enseñar inglés fueron mejorando poco a poco y fuí conociendo los mejores consejos de la profesión de primera mano.  Fue entonces, cuando caminando por las calles empedradas de La Laguna, que sentí que había encontrado mi rinconcito en este mundo y a lo que me quería dedicar.  Aunque no era tan fácil como parecía claro.  Se suponía que tenía que acabar mi Postgrado de Derecho para poder ejercer la abogacía en Escocia a partir de septiembre.  De hecho, ya tenía un puesto de abogada en prácticas al acabar mis estudios esperandome al año siguiente en un buffet de abogados de prestigio del centro de Glasgow.  Después de mucho pensar, llegué a la conclusión de que primero acabaría mis estudios  y mis prácticas en MacRoberts LLP y que mi carrera como profe tendría que esperar.

Tenerife nunca estuvo lejos de mi mente en todo ese tiempo porque allí dejé a mi actual marido (entonces novio a distancia…) trabajando como profesor de inglés de secundaria.  A decir verdad, él estaba viviendo ¡justo la vida que yo quería!  Por otro lado, al llegar a Escocia, empecé a enseñar español en mis ratos libres a aquellos escoceses que querían venir a “Sunny Spain” y seguí formándome como profesional de la docencia del inglés con un curso TEFL (Teacher of English as a Foreign Language) durante las tardes que me quedaban e incluso fines de semana.  La verdad es que dice mucho de las ganas que tenía de hacer otra cosa el hecho de que después de tener que lidiar todos los días durante 8 ó 10 horas con contratos de grandes empresas, todavía sacaba las ganas y la energía para ir a las casas de mis alumnos de español donde me pasaba hablando en español durante unas horas.  Muchas veces pensaba que en vida todo debía de ser justo al revés.  En realidad, quería estar enseñando idiomas todo el día y trabajar en el despacho de abogados solo un rato si pudiera.  Al final, en cuanto terminé mis prácticas en Glasgow decidí mudarme a Tenerife con mi novio y empezar una nueva vida en la que perseguir mi sueño.  Al principio fue duro dejar atrás a mi familia y a mis amigos pero ahora estoy muy contenta con mi elección.

Afortunadamente y tan sólo un par de años después de venir a la isla y planear este proyecto, he podido abrir una nueva academia aquí en esta esquinita de Tenerife llamada El Médano y puedo decir que ahora sí que estoy haciendo lo que de verdad quería hacer.  Me encanta enseñar idiomas y disfrutar de esta maravillosa isla.  Ha sido un largo viaje pero con una recompensa tan grande al final que lo haría de nuevo sin pensarlo.  Sólo deseo ser capaz de comunicar mi pasión por otras culturas e idiomas.  Me gustaría que mis alumnos fueran capaces de experimentar por ellos mismos los grandes momentos que me ha brindado la posibilidad de hablar dos idiomas tan útiles como el inglés y el español, ya sea aquí o en cualquier otra parte que vayan.»

Sam Henderson
Fundadora de bla!